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El ministro
José Antonio Alonso es un amigo de infancia de Zapatero. A
pesar de que desde la oposición el actual presidente del Gobierno acusaba
a Aznar de ofrecer algún cargo del Gobierno a sus compañeros
de infancia, ZP desde la altura de la presidencia lo ve todo
envuelto en un nuevo talante diferente, desde el que todo da igual. De
ahí el inesperado nombramiento de Alonso como resposable máximo
del Ministerior de Interior. No
por ser amigo de infancia de Zapatero, el Señor Alonso
tenía motivos para ser mejor o peor que cualquier otro ministro de
Interior. Sin embargo, poco ha tardado en realizar unas graves acusaciones
al anterior Gobierno, por supuesto, desde los micrófonos de la Cadena
SER. En esta emisora, el Señor Alonso, ha dado excelentes
muestras de nuevo talante y rastrero talento: "Las
fuerzas y cuerpos de la seguridad del Estado incluso llegaron a avisar con
cierta reiteración de que esto (el 11-M) podría ocurrir (...)".
Dando a entender finalmente que la culpa de los atentados de Madrid es del
ministro de Interior y del gobierno popular en su conjunto. Si
esto saliese de la boca de Caldera o Rubalcaba a dos días
de las elecciones a nadie le sorprendería. A nadie llamó la atención la
bajeza moral de las declaraciones de varios portavoces socialistas entre
el 11M y el 14M. Por desgracia, nos hemos acostumbrado a aceptar cualquier
cosa con tal de llegar al poder. Sin embargo, estás innecesarias
declaraciones de Alonso, una vez que el PSOE está ya en el
poder, son gravísimas acusaciones que la derecha no puede asumir de forma
paciente. Por el momento, parece que el ex ministro Angel Acebes,
se ha visto directamente implicado en las declaraciones de Alonso y
le ha respondido de la siguiente manera: "Tenemos un ministro de
interior que es un miserable". Alguien capaz de culpar al
gobierno del Partido Popular de los atentados del 11M no tiene otro
nombre más que miserable. Como
miserable también está siendo la actitud sumisa de esta derecha
atontada. Esta derecha golpeada por el miedo y por el vértigo de la
oposición. El único que parece sobreponerse a esta situación es el Señor
Rajoy, a pesar de que el nuevo talante y diálogo de Zapatero
no es más que una farsa organizada para la galería, pero nada más lejos
de la realidad. Somos
muchos los que no olvidamos los agujeros negros del 11M. Queremos
saber la verdad. Queremos saber por qué la SER y la oposición
sabían mas datos que el Gobierno y los sabían antes. Queremos saber el
nombre y apellidos de la gente del CNI que informó a la SER y/o al
PSOE y qué agente o resposable engañó al Gobierno -si lo
engañó- en el caso titadine. Queremos saberlo y queremos que
cuando se sepa y se confirme Zapatero destituya fugazmente a esos
reponsables y que la Cadena SER cuelgue en la portada de su web la
carta de cese de esa persona, con la misma alegría y publicidad con la
que mostró la de Urdaci el día que se despidió de Televisión
Española. Pero puede ser que
el Gobierno tenga algo que ocultar. Puede ser que algún ex ministro o
alguién del entorno popular se vea salpicado por tanto movimiento. Esto
es, al menos, lo que parece hacernos ver el PP cuando no solicita
-aún- la Comisión de Investigación sobre el 11M. Porque si no hay nada
que esconder por parte del Gobierno Aznar, ¿por qué no se ha
solicitado ya esta comisión de investigación? Bueno,
hay otra posible explicación. Las probabilidades de que la propia
comisión sea objeto de manipulaciones quizá sean altas. No lo sé. Si
fuese así, el golpe para el perdedor -por supuesto, con manipulación por
medio, sería el PP- sería letal y tardaría en recuperarse demasiado
tiempo. Pero, ¿qué mas da? Está
todo perdido y es evidente que quien seguro que hizo algo mal fue la Cadena
SER y fue Rubalcaba y algún otro socialista. Si se confirmase
también el pacto con los chiís del Gobierno que aún no había tomado
posesión (información de La Razón) el escándalo sería aún
mayor. Y, evidentemente, habría que pedir la dimisión inmediata de los
implicados y resposables, empezando naturalmente por el propio Zapatero.
De la misma manera que si se descubriese alguna irregularidad por parte
del Partido Popular, habría que tomar medidas. Aún
en el peor y más impensable de los casos, no creo que el PP tenga
mucho que perder y si creo que el PSOE tiene mucho que ganar si no
se investiga el 11M. Por encima de todo, los perdedores, los frustrados,
los que se sienten manipulados, ese amplísimo puñado de votantes de la
derecha española se merecen una explicación real y convincente. Y que
sea cuanto antes. Y que sea a petición del propio grupo popular. Si el PSOE
escapa de la comisión algo pasa. Y que alguién pruebe que los resultados
de la propia comisión serán fiables. Mientras
tanto, el ministro miserable podrá seguir siéndolo sin mayor
preocupación que sus palabra contra la de Acebes. O sea, sin
preocupación. Y Acebes, el maltratado, seguirá poniendo
mejillas... si le quedan. VOLVER |